martes, 25 de noviembre de 2014

Sustancias Perjudiciales.

Las sustancias perjudiciales para la salud, dígase alcohol drogas u otros elementos, pueden causar efectos dañinos para el sistema nervioso y motor del individuo, este puede perder el control de sus acciones y carecer de juicio y/o de razón por un lapso o periodo temporal, en el cual las acciones que realice no serán acorde con las que este realice normalmente, y luego de salir de este periodo el individuo puede no recordar las acciones que realizo durante el mismo.

El alcoholismo es un padecimiento que genera una fuerte necesidad de ingerir alcohol, de forma que existe una dependencia física del mismo, manifestada a través de determinados síntomas de abstinencia  cuando no es posible su ingesta. El alcohólico no tiene control sobre los límites de su consumo, el cual va en aumento a medida que se desarrolla tolerancia a esta droga.
Hay dos tipos:
·      Tipo I: es característico de personas adultas, las cuales pueden tener una etapa de grandes ingestas puntuales separadas por tiempos de abstemia pero que sin embargo van siendo más pequeños hasta poder alcanzar una gran dependencia, acompañada progresivamente por el desarrollo de enfermedades hepáticas.
·         Tipo II: se desarrolla en hombres durante la adolescencia y está asociado a menudo a un historial violento y arresto policial. No se caracteriza por un aumento progresivo del consumo de alcohol.
Las personas que sufren de alcoholismo o de abuso de alcohol con frecuencia:
·         Siguen bebiendo, a pesar de que ven afectada la salud, el trabajo o la familia.
·         Beben solos/as.
·         Se vuelven violentos/as cuando beben.
·         Se vuelven hostiles cuando se les pregunta por la bebida.
·    No son capaces de controlar la bebida: son incapaces de suspender o reducir el consumo de alcohol.
·         Inventan excusas para beber.
·         Dejan de lado el trabajo o los estudios por beber.
·         Disminuye su desempeño.
·         Tratan de conseguirlo de cualquier manera.

Venezuela es el tercer país del mundo que más consume alcohol, el especialista cree que eso lo genera el espíritu dicharachero que tienen los venezolanos, que ven al alcohol como un estimulante extra que desinhibe a las personas.