Una droga es, en el sentido amplio
del término, una sustancia química que
tiene efectos biológicos conocidos en humanos o animales. Los alimentos
son excluidos de esta definición a pesar de sus efectos fisiológicos conocidos
en la mayoría de las especies animales.
El término droga, puede ser utilizado como todo fármaco o principio
activo de un medicamento,
elemento de origen biológico natural o producto obtenido de él por diversos
métodos, o sustancia producida artificialmente, que produce efectos en el sistema nervioso central. Puede modificar
el estado de ánimo produciendo placer e incluso, llegar a tener potencial de
abuso y perjuicio.
La drogadicción, farmacodependencia o
drogodependencia es un padecimiento que consiste en la dependencia de
sustancias químicas que afectan el sistema nervioso central y las funciones
cerebrales, que producen alteraciones en el comportamiento, en la percepción,
en el juicio y en las emociones. Los efectos de las drogas son diversos,
dependen del tipo de droga y de la cantidad o de la frecuencia con la que se
consume. Pueden producir alucinaciones, intensificar o entorpecer los sentidos
o provocar sensaciones de euforia o de desesperación. El adicto necesita
consumir una determinada cantidad de la sustancia para alcanzar ciertas
sensaciones placenteras o bien para eliminar sensaciones desagradables
derivadas de la privación de esta (el llamado síndrome de abstinencia).
La dependencia producida por las drogas puede ser
de dos tipos:
·
Dependencia
física: El organismo se vuelve necesitado de las drogas, tal es así que cuando
se interrumpe el consumo sobrevienen fuertes trastornos fisiológicos, lo que se
conoce como Síndrome de abstinencia. Por ejemplo, algunos medicamentos para la
presión sanguínea.
·
Dependencia
psíquica: Es el estado de euforia que se siente cuando se consume droga, y que
lleva a buscar nuevamente el consumo para evitar el malestar u obtener placer.
El individuo siente una imperiosa necesidad de consumir droga, y experimenta un
desplome emocional cuando no la consigue. Por ejemplo, la abstinencia de la
cocaína no trae síntomas como vómitos ni escalofríos; en cambio se caracteriza
principalmente por la depresión.